Torres de agua limpia para impulsar las comunidades

Foto Vital el acceso al agua limpia

El 95% de las 5,000 familias de la comunidad San Isidro en Canóvanas perdieron sus casas parcial o completamente como consecuencia del huracán María.

Sin un techo dónde cobijarse y sin suministros de primera necesidad, los residentes de San Isidro se suman a los cientos de miles de puertorriqueños que enfrentan un futuro incierto.

La historia se repite comunidad tras comunidad, municipio tras municipio.

Para ayudarlos a recuperarse, la organización Harimau Conservation, en alianza con la iniciativa Abrazando a Puerto Rico de la Fundación Banco Popular, creó un esfuerzo para aliviar sus necesidades ante la falta de agua y luz.

Bajo el lema “Sol+Agua+Conectividad”, el proyecto busca proveerles acceso a energía renovable, agua potable y educación sobre cómo aprovechar el ecosistema en dónde viven.

Harimau tiene como meta educar sobre la importancia de conservar las áreas verdes en todo el mundo mediante la autogestión. En el caso de Puerto Rico, uno de los temas más preocupantes tras María es el acceso al agua potable.

Joaquín Alonso, uno de los fundadores de Harimau, dijo que se aliaron a la organización sin fines de lucro Planet Water Foundation para proveer torres de agua a diversas comunidades en Puerto Rico.

“Nuestro sistema de filtro de agua, AquaTower, proveerá un suministro de agua limpia y segura para las personas que se encuentran en necesidad en estos tiempos críticos. Cada AquaTower produce 1,000 litros de agua potable por hora”, explicó Mark Steele, fundador y jefe ejecutivo de Planet Water Foundation.

Glennisse Pagán, cofundadora de Harimau, detalló que se instalarán 12 torres de agua distribuidas en Castañer (Lares) y en comunidades en Canóvanas y Humacao.

“Con las torres de agua potable queremos lograr: solidaridad entre vecinos, acceso a agua limpia y una vida sostenible durante este tiempo. Además, con las torres de agua viene un componente educativo, que es el uso correcto de nuestros recursos naturales”, sostuvo Pagán.

El trabajo de Harimau Conservation va más allá de las torres de agua. Para restaurar las comunidades apuestan a la autogestión.

También están proveyendo lámparas y cargadores solares, promoviendo el uso adecuado de los recursos naturales. En diciembre, Harimau celebrará un festival de yoga en las comunidades que visitaron.

“Mediante alianzas buscamos ofrecer herramientas a organizaciones, comunidades e individuos para que se ayuden entre sí. Buscamos inspirar solidaridad y sacar lo mejor de cada uno de nosotros durante la incertidumbre de cada día. Recuerdo a esta niña de 10 años que me dijo que tiene un sueño que tal vez no se haga realidad: ayudar a otras personas en África. En diciembre espero regresar con un festival de yoga y ayudar a estos niños a que aspiren a vivir una vida sin limitaciones socioeconómicas”, puntualizó Pagán.